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Lo que más y menos les gusta a los madrileños cuando utilizan un taxi

Redacción| Madrid | 13 de Febrero de 2018, 14:00

Los usuarios del taxi en Madrid valoran con un notable el servicio prestado, sobre todo el conocimiento de la ciudad por parte del conductor y los tiempos de espera.

Los usuarios del taxi en Madrid valoran con un notable el servicio prestado, sobre todo el conocimiento de la ciudad por parte del conductor y los tiempos de espera, aunque el precio del trayecto es el aspecto menos positivo por parte de los clientes.

Por otro lado, el 40 por ciento de la flota del taxi tiene la etiqueta ECO o Cero emisiones de la Dirección General de Tráfico (más de 6.000 vehículos sobre 15.700) y se estima que en un periodo entre cuatro o cinco años todos los taxis tendrán esa categoría.

A su vez, el informe establece que el 43 por ciento de los profesionales del taxi habla o tiene conocimientos "aceptables" de inglés, que el 49 por ciento de los usuarios paga el precio del trayecto en metálico y que un 5 por ciento de los vehículos cuenta con publicidad exterior, proporción que sube al 14 por ciento cuando se trata del interior del automóvil.

Así lo detalla el estudio desarrollado por la consultora Vectio entre marzo y abril del año pasado a 1.078 usuarios y 767 profesionales del taxi, presentado este martes por el presidente de la Federación Profesional del Taxi de Madrid, Julio Sanz, y el director general de Gestión y Vigilancia de la Circulación del Consistorio madrileño, Francisco José Carmona López.

El informe establece que la percepción ciudadana con respecto a la facilidad de conseguir un taxi de día es de ocho puntos sobre diez mientras que por la noche y en fines de semana la puntuación baja a 6,5 puntos.

A su vez, los usuarios valoran con un 7,5 puntos el estado del vehículo, con un ocho sobre diez la climatización del coche, también con un ocho los tiempos de espera, con un ocho el trato del conductor y con un nueve el conocimiento de la ciudad, el apartado más valorado.

Es el coste del trayecto, lo que se conoce coloquialmente como carrera, lo que obtiene menor puntuación por parte del usuario, al moverse en una horquilla entre el cinco y el seis, según ha precisado Sanz para recalcar que pese a ello el precio no obtiene un "suspenso".

Al respecto, el presidente de la Federación Profesional del Taxi ha señalado que las tarifas del sector llevan cuatro años congeladas, pese al incremento de costes de explotación que soporta el profesional y el incremento del IPC.

Además, ha plantado una serie de retos en el apartado de precios como una tarifa ecológica cuando se activen restricciones del tráfico por periodos de alta contaminación, una tarifa social para determinados colectivos como personas mayores y explorar una tarifa fija para trayectos durante determinadas horas de la noche entre Madrid con municipios limítrofes, como puede ser Leganés.

Por otra parte, el informe establece que solo un 7 por ciento de los vehículos del taxi tiene mamparas de seguridad y que la flota de turismos adaptados para personas con movilidad reducida, conocidos como Eurotaxis, es superior al 4 por ciento y que en próximas fechas se llegará al 5 por ciento, franja fijada como obligatoria por el Consistorio a través de un decreto.

LA CARRERA EN METÁLICO


A su vez, el 49 por ciento de los usuarios abona la carrera en metálico, aspecto que para Sanz reduce el riesgo de robo a profesionales del taxi, y un 39 por ciento lo hacen con tarjeta. El informe también revela que el 44 por ciento toma el taxi en la calle, un 18 por ciento solicita el servicio en las paradas autorizadas, un 20 por ciento a través de la emisora y un 16 por ciento mediante aplicaciones de telefonía móvil.

Por otro lado, la demanda del sector es "equitativa" dado que el 52 por ciento de los usuarios son hombres y el 48 por ciento restante mujeres. Además, el presidente de la Federación Profesional del Taxi destaca que hay un amplio segmento de población joven que son usuarios de esta modalidad de transporte.

De las 15.723 licencias contabilizadas en la región, el 84 por ciento de los conductores solo tiene una licencia, mientras que el 9 por ciento dispone de dos licencias y el 6 por ciento tiene tres o más licencias. Esta proporción, según Sanz, muestra que el sector está compuesto fundamentalmente por autónomos.

713 TAXISTAS SON MUJERES


Por otro lado, el 75 por ciento de los taxistas que trabajan en el área de prestación conjunta de Madrid tiene una edad comprendida entre los 30 y 55 años. El sector está compuesto mayoritariamente por hombres mientras que trabajan como taxistas 713 mujeres.

A su vez, más del 70 por ciento de los vehículos del taxi están matriculados desde el 2013 en adelante y solo un 4 por ciento de los automóviles tienen una antigüedad de nueve años. La normativa establece que la antigüedad máxima de los turismos dedicados al taxi es de 10 años, si bien en el caso de los vehículos eléctricos se extiende a 15 años.

Por otro lado, Sanz ha precisado que con la media de renovación del sector de 2.500 vehículos al año, la flota del taxi será ecológica en un periodo entre cuatro o cinco años.

Además, Sanz considera que en el caso del dominio del inglés se tiene que empezar a pensar que sea un aspecto "obligado" para poder prestar el servicio, de cara a mejorar su calidad.

Por último, Carmona ha destacado el compromiso del Ayuntamiento de Madrid con el sector del taxi y que tiene un papel importante en la "movilidad diferente" que se trata de implantar en la ciudad. En este sentido, avala los cambios en el sector pero recalca que debe seguir "modernizándose".
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